domingo, 14 de enero de 2007

Un diminuto visitante


Durmiendo me encontraba, en mi suave y dulce cama; cuando de pronto un zumbido me despertaba. Con mis ojos medio abiertos en la oscuridad buscaba al zancudo atrevido que me molestaba. Al ser divisado, mis manos deseosas trataban de matarlo.

Mis ojos jadeantes lo seguían sin pestañar. El zancudo muy atrevido en mis piernas ha de estar. Ya cansada decido dejarlo en paz.

Ansiosa me levanto para volvérmelo a encontrar. Con la mirada lo sigo sin parpadear, mientras espero el momento ideal para poderlo matar.

Mi cerebro sin consultarme tira de mi cuerpo hacia el zancudo para luego encontrar su cádaver en la palma de mi mano derecha.
(Texto utilizado para una coreografía. Danza contemporánea)

2 comentarios:

Santiago Zerpa dijo...

Gracias por el comentario.
Me parece muy interesante que utilices la danza (y si me atrevo a decir el ballet) como fuente de inspiracion para tus textos.
Saludos

Anónimo dijo...

Gracias por colocar tu mosquito, sonrío al imaginarte fastisdiada a media noche y dando manotazos tratando de matarlo. Cuando tu cerebro tira de tu cuerpo hacia el zancudo me recuerda tu excelente coreografía del mosquito. :-D
Tu Kiwi